Vida simple, trabajo real y selva pura en la Península de Burica.
Aquí no venís a un resort ni a un programa turístico. Venís a una finca real en construcción: herramientas, sudor, lluvia, sol, fogata, naturaleza… todo mezclado.
El trabajo cambia según lo que se esté construyendo: cavar, mezclar cemento, limpiar senderos, sembrar, cortar madera, organizar herramientas o ayudar en proyectos nuevos.
A cambio, tenés un lugar sencillo donde dormir, naturaleza por todas partes, playas cercanas, río para refrescarse y una experiencia real.
Gente positiva que quiere aportar y vivir algo diferente.
No todo es fácil, pero es real. Si te gusta construir, mejor.
Respeto por la finca, los vecinos, los animales y la selva.
Antes de escribir, revisá qué fechas están abiertas aquí:
Después de revisar el calendario, podés escribirme directamente:
Ir a Contacto